En medio del caos y la incertidumbre que dejó el terremoto, Empresas Públicas de Armenia asumió uno de los mayores retos de su historia: restablecer los servicios públicos esenciales en una ciudad profundamente afectada.
Para Luz Elena Patiño Alzate, Asistente de la Subgerencia Operativa en ese momento, la emergencia se vivió desde una doble dimensión: como ciudadana impactada por la tragedia y como funcionaria comprometida con la respuesta institucional. El sismo ocasionó daños significativos en la infraestructura de acueducto, generando la interrupción del suministro de agua potable y exigiendo una reacción inmediata.
Desde las primeras horas se activó un plan de contingencia que permitió inspeccionar los sistemas de captación, aducción, planta de potabilización y tanques de almacenamiento, los cuales no presentaron daños estructurales. De manera paralela, se conformaron equipos para atender las múltiples rupturas en las redes de distribución, afectadas principalmente por la alta presencia de tubería en asbesto cemento, material vulnerable a los movimientos sísmicos.
El reto no fue solo técnico, sino humano. Muchos trabajadores también enfrentaban afectaciones personales, pero aun así respondieron con compromiso y vocación de servicio, trabajando bajo la presión de restablecer el suministro lo más pronto posible.
El trabajo articulado entre el personal operativo y administrativo fue clave para avanzar de forma organizada en la recuperación del servicio. El restablecimiento del agua potable permitió atender las necesidades básicas de la población, apoyar hospitales y albergues, y contribuir a la normalización gradual de la vida en la ciudad.
Esta experiencia dejó aprendizajes fundamentales y fortaleció los planes de emergencia y contingencia. Como resultado, se implementó el programa de eficiencia operacional del sistema de distribución, dando paso al actual Centro de Control Maestro, desde donde hoy se monitorea la red en tiempo real.
La respuesta de la Empresa de Todos durante el terremoto fue una muestra de resiliencia institucional, compromiso y profundo sentido humano en uno de los momentos más difíciles de la historia de la ciudad.



